Mostrando entradas con la etiqueta apoyo a la lactancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apoyo a la lactancia. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de diciembre de 2012

La teta y los niños

Un día estaba dando el pecho a Emma cuando una niña de unos sies años más o menos me preguntó con los ojos como platos: ¿La bebé come piel? No tenía ni idea de que lo natural es que los bebés tomen teta. Ésta situación se ha repetido bastante frecuentemente, no con preguntas tan a lo The Walking Dead pero el asombro y la curiosidad entre los pequeños permanece.


Y esto no es extraño, por un lado, aunque estamos avanzando en este sentido,  no se suele ver a las madres dando el pecho en público. No estoy hablando de exhibirse, ni de hacer top less, que por cierto, creo que a las tetas playeras sí que están familiarizados...  Ahora han proliferado las salas de lactancia. No las demonizo,  mejor que acabar dando teta sentada en un water es desde luego, y para determinados momentos son muy prácticas.  Por ejemplo en  los inicios en los que necesitas tranquilidad o cuándo el centro comercial está saturadísimo y necesitas tu espacio, o simplemente porque te apetece. Pero puede dar la sensación de que dar de mamar algo que se debe ocultar, y eso es lo que no me hace gracia, es algo natural, y como tal debería de verse, niños incluidos.




Y ahora que se acerca la navidad, Reyes Magos y demás compra de juguetes, lo cierto es que casi todos los bebés vienen con su biberón de serie, hasta los animales bebés van con el fantástico accesorio de juego: "Mamá, vamos a dar biberón al pony" O_o ¿en serio? 

Hay una muñeca: Bebé glotón, que sí toma teta. Bueno, pezones con forma de flor... Algo que no comprendo muy bien, si lo que buscan es que se normalice la lactancia y se vea como algo natural quizás lo de las florecitas no tiene mucho sentido, pero bueno, eso ya es cosa mía que me echan para atrás bastante las muñecas que hacen de todo: comen, lloran, dicen mamá y hacen caca y pis, vamos a dejar algo para la imaginación de los niños ¿no? Pero bueno, es un intento de normalizar la lactancia, y como tal bienvenido sea.

De todos modos creo que el cambio, más que en los juguetes debemos de hacerlo nosotros, en la educación, en la forma de interactuar con los niños, en explicarles, dejarles que pregunten y mostrarles la realidad de la lactancia y de la crianza en general, con la participación de los niños incluidos, no solo niñas.

Y esto me parece muy importante, no porque sea determinante desde luego, yo he jugado con biberones y he dado teta, es verdad. Pero he necesitado un grupo de apoyo a la lactancia porque dar el pecho es en una gran parte un aprendizaje social, no es suficiente con el instinto.
No he visto prácticamente nunca amamantar hasta que nació la niña, y tenía un millón de dudas que además mi entorno más cercano no podía solventar porque no tenían ese conocimiento. Cónfío en que si la lactancia se normaliza, estos grupos de apoyo serán mucho menos necesarios, porque de verdad habremos aprendido en cierto modo antes de dar a luz, y cuándo nos enfrentemos por vez primera al momento de dar teta tendremos en nuestras redes cercanas apoyo suficiente para tirar adelante con su ayuda.

Espero que poco a poco los niños dejen de sorprenderse al ver un bebé mamando, porque significa de verdad que la lactancia se estará normalizando.

lunes, 27 de febrero de 2012

Banco de leche materna del Hospital 12 de Octubre

Ésta mañana he estado dándome de alta como donante en el banco de leche materna del Hospital 12 de Octubre, allí re recibe la leche donada por las madres, se procesa para poder dársela a los niños hospitalizados que no pueden recibir leche de su madre. He salido muy contenta, os cuento un poco su funcionamiento y cómo ha ido esta primera visita:

El banco de leche está en el servicio de neonatología, en la planta baja del edificio de maternidad,  puedes ir cualquier día en horario de mañana (de 8:00h a 15:00h) sin necesidad de pedir cita previa para darte de alta o para consultarles cualquier duda que puedas tener. Una vez que he llegado, me han explicado un poco el funcionamiento del banco, he rellenado algunos formularios sobre enfermedades, cómo fue el embarazo, hábitos de vida... Después me han hecho un análisis de sangre para descartar enfermedades como el VIH, hepatitis... y cuándo estén los resultados de éste análisis ya estaré oficialmente dada de alta como donante en el banco.

En el banco de leche tratan de facilitar lo más posible la donación, te dan un kit con las cosas necesarias para extraer, conservar y transportar la leche. En mi caso me han dado:
- Una nevera portátil pequeñita
- Un acumulador de frío para mantener la temperatura adecuada en el transporte.
- 10 biberones de cristal de 150 ml esterilizados. Los hay más grandes, pero yo de momento no me saco tanta cantidad como para necesitarlos.
- Algo de merchandising: una bolsa, un bolígrafo, una chapa y un imán.
- Bolsas para esterilizar el sacaleches en el microondas. Yo tengo en casa esterilizador, pero me han dicho que es más seguro esterilizar con las bolsas que me han facilitado, si lo se no me compro el esterilizador, que ahora es un trasto...
- Gorros y mascarillas para que la extracción sea más limpia y segura.
- Pegatinas que tengo que poner en el biberón con mi número de donante y dónde debo de poner la fecha de extracción.
Además me ha parecido entender que si no tienes sacaleches ellos te facilitan uno, yo tengo uno así que no lo he necesitado.



Una vez que te sacas la leche debes de congelarla inmediatamente después de la extracción, no puedes acumular leche a lo largo del día. Al ser para los prematuros y niños enfermos hay que tener más precauciones que cuando la sacas y la conservas para un niño sano. Una vez que la extraes y la congelas puedes tenerla en casa hasta 15 días. No hay un mínimo de leche para donar, desde luego que cuánto más mejor, sobre todo porque analizarla tiene unos costes. Tampoco hay obligación de donar cada cierto tiempo, lo que puedas llevar estará bien, sin agobios. Recomiendan empezar la donación cuándo la lactancia esté establecida.

Para llevar la leche se puede hacer cualquier día de la semana a cualquier hora. Y no es necesario que vayas tú, cualquiera puede acercarla. Si vas en horario de mañana para no perder tiempo en aparcar puedes llamar para decir que vas a ir, indicar lo que necesitas (más biberones, bolsas para esterilizar...) y ellos cuándo les digas que estás allí salen a la entrada y haces el intercambio al más puro estilo Macauto. Se agradece que te faciliten el proceso la verdad.

En fin, me ha parecido un servicio muy bien montado y necesario. Cómo me decía una enfermera que está con los pequeñitos, a los niños les viene mucho mejor la leche materna que la artificial, y algunos son tan pequeños que no son capaces de mamar y hay que alimentarlos con sonda, entonces las mamás tienen que sacarse la leche para mantener la producción, y ésto no es sencillo. Además de que el estado de estrés en el que deben de estar al tener un bebé ingresado no facilita precisamente que ésta producción sea alta. Así que ésta ayuda es muy importante. Da gusto ver cómo en los hospitales se llevan a cabo proyectos de éste tipo.

Los datos de contacto del banco de leche son:
Teléfono: 913908811
Email: bancodeleche.hdoc@salud.madrid.org

Aquí os dejo algunos enlaces interesantes con más información sobre los bancos de leche materna.
Asociación española de bancos de leche materna. Aquí tenéis información sobre dónde hay otros bancos de leche materna.

domingo, 29 de enero de 2012

Mitos sobre la lactancia

Es curioso como cuando nos referimos a algo tan natural como dar el pecho a tu bebé estamos tan desnaturalizados. Muchas de nosotras no hemos visto amamantar a otras mujeres, nuestras madres tampoco tienen una idea clara sobre el tema, y aquí el instinto sólo no nos vale, sobre todo con tantos mitos e ideas erróneas sobre la lactancia que hay en nuestro entorno. Quizás si sólo estuviéramos nosotras y el peque, sin más interferencias, sí podríamos hacerlo bien, aunque supongo que costaría. Lo ideal es aprender observando a otras mujeres, ver las posturas, saber cómo han resuelto los problemas que han ido surgiendo y teniendo su apoyo durante las diferentes etapas de la lactancia.



Sin embargo, aunque mucha gente quiere ayudarte y aconsejarte cuando empiezas a dar el pecho, las ideas que transmiten son contraproducentes en muchos casos. Algunas de las que he ido escuchando desde que me quedé embarazada son:

* Puede ocurrir que tu leche no sea buena, no le alimente o no tengas suficiente: Ninguna mujer tiene "mala leche". Muy desnutrida tiene que estar para que ésto ocurriese, en nuestro entorno imposible. La leche materna siempre alimenta y siempre cubre las necesidades nutricionales del bebé, porque es un fluido vivo que se adapta a los requerimientos nutricionales e inmunológicos del niño a medida que éste crece y se desarrolla (Manual de Lactancia para Profesionales de la Salud) Si tenéis interés en profundizar en las propiedades de la leche materna aquí tenéis información muy interesante.
Respecto a la cantidad de leche que produzca una mujer, la hipogalactia o escasez de leche por motivos fisiológicos es infrecuente. Puede ocurrir, como cualquier otra enfermedad, pero hay demasiadas mujeres que cuentan que ellas no tenían leche, que se les fue la leche, que nunca subió, que era tan poca que no alimentaba a su bebé... Éstas mujeres suelen considerar su papel como pasivo, no podían hacer nada para evitar que ésto ocurriese, les hubiera gustado seguir dando el pecho. Me dicen que tengo suerte de poder seguir dando el pecho a Emma con cuatro meses y que no se me haya ido ya la leche. 
Ésto seguramente no sea así, seguro que su producción bajó y al final se les retiró la leche, pero hay muchos motivos por los que ésto puede ocurrir y casi siempre es por algo que está interfiriendo en el proceso de lactancia normal: empezar a suplementar con biberones porque creemos el niño no tiene suficiente con la leche materna, dar de comer al niño cada 3 horas en vez de a demanda, intentar alargar el tiempo entre tomas, dar algunas tomas con biberón para que se vaya acostumbrando, meter la alimentación complementaria demasiado pronto, dar la leche de postre después de la comida antes del año... ¿Os suena? Todo ésto es muy común, de hecho en ocasiones son los propios pediatras o enfermeras los que nos hacen éstas recomendaciones y todo altera la producción de la leche, ya iremos viendo cómo.

* Dar el pecho es doloroso: El dolor es una señal que nos da el cuerpo para indicarnos que algo no se está haciendo bien, no es una consecuencia normal de la lactancia. Es cierto que los primeros días puede resultar molesto, supongo que si de repente nos succionaran del dedo gordo del pie varias horas al día también molestaría... pero es eso, una molestia no un dolor insoportable.
Que salgan grietas en los pezones es considerado por mucha gente como algo inevitable, sobre todo al inicio de la lactancia, pero ésto no tiene por qué ocurrir ni mucho menos. Evitarlas es más sencillo que curarlas, y para ésto es importante conocer cuales son las posturas más adecuadas para amamantar al niño (poder ver a alguien dando de mamar correctamente es muy útil, si no hay nadie en tu entorno ir a una reunión  de un grupo de apoyo a la lactancia antes de dar a luz sería ideal, y cuando el niño haya nacido también puede ser de ayuda para corregir, si fuera necesario, ésta posición). También puede aparecer dolor  cuando el bebé tiene frenillo que le impide mamar adecuadamente. Y el uso de chupetes o biberones, sobre todo hasta que la lactancia esté establecida, también puede interferir provocando que el niño no coloque adecuadamente la lengua y los labios.


Hay una serie de patologías asociadas a la lactancia que también provocan dolor: ingurgitación del pecho,  obstrucciones, mastitis, abscesos, perla de la leche... No te asustes, en muchos casos se pueden evitar o al menos resolver rápidamente, y si no por lo general tampoco tiene porqué ser el fin de la lactancia si tú no quieres, hay tratamientos adecuados para resolverlos en la mayor parte de los casos.
Por otro lado indicar que no es necesario preparar los pezones antes de dar a luz, ni con masajes ni cremas ni nada, esa es su función, no requieren preparación previa.




* Cuando estás dando el pecho no puedes tomar medicamentos
Hay algunos medicamentos que no se pueden tomar, desde luego, pero muchos no son incompatibles con la lactancia, porque pasan en cantidades mínimas a la leche o resultan inocuos para el bebé. Es alucinante, pero muchos médicos no tienen claro si un medicamento es o no compatible con la lactancia, así que para evitar problemas recomiendan suspender la lactancia durante el tratamiento. Si quieres tener la certeza de si ésto es o no necesario puedes mirarlo en la web E-lactancia elaborada por el servicio de pediatría del Hospital de Denia, en la que puedes consultar un listado de medicamentos con su nivel de riesgo. En el caso de que el medicamento que te han recetado en particular no aparezca, puedes ponerte en contacto con ellos a través del mail (consultas@e-lactancia.org ) y te resolverán la duda sin problemas.


* Ya no noto los pechos llenos y mi niño no mama apenas, me estoy quedando sin leche: Las subidas de leche que hacen que notes tus pechos llenos cada poco y que incluso goteen, se producen durante el inicio de la lactancia. Cuando el pecho se regula (entre el 2º y el 4º mes) ésto ya no ocurre, tiene que pasar mucho tiempo sin que mame el bebé para notar los pechos llenos. Pero ésto no quiere decir que no se tenga leche, simplemente se ha normalizado el proceso. Tu cuerpo conoce bien la demanda del bebé y no es necesaria la sobreproducción de leche que se da al principio. Ésto suele coincidir con que el niño cuando va creciendo es todo un experto y come mucho más deprisa. Emma puede terminar en 3 o 4 minutos la toma, y si le insisto protesta, como es normal, ya está llena... Si ésto lo analizas como que no tienes leche suficiente, por eso el niño llora cuando lleva un ratito al pecho, y le insistes en dar biberones, pues ya la hemos liado. Cada vez comerá menos de la teta y más del biberón, sino acabaría siempre empachado, lo que además confirmará lo que creías: ¿Ves qué biberones se toma ahora? Si es que no tenía leche, qué mala suerte...


* Utiliza tu pecho de chupete, no le dejes: Hay un aspecto de la lactancia que es muy importante, y es que  no estamos hablando solamente de nutrición, sino también de consuelo. Le calma cuando tiene dolor, miedo, sobreestimulación... Cuando son recién nacidos da la sensación de que están tooodo el día enganchados, es lo normal, tienen el estómago pequeño y rápidamente necesitan comer de nuevo, además que estimule el pecho es estupendo para tener una buena producción, así que mientras tú y tu pequeño estéis  a gusto ponle al pecho cuando tú creas conveniente.


* No tengo leche, ¿no ves que con el sacaleches no saco ni 10 ml?: Ésto es un error frecuente, y que agobia mucho a las madres, se ponen el sacaleches y no hay forma, apenas sale leche. Pero ésto no quiere decir ni mucho menos que tu bebé esté sacando tan poquita leche, te aseguro que él es bastante más eficaz que el sacaleches para extraerla.
Con el tiempo irás sacando más leche, si tienes a tu bebé delante o piensas en él, segregas oxitocina y es más fácil que extraigas la leche, un masaje en el cuello y los hombros mientras que tienes puesto el sacaleches estimula también la producción (y si no lo hiciera qué más daría, que te den un masaje siempre es un placer desde luego jeje) y sobre todo relájate, poco a poco irás sacando más cantidad. También puedes probar con la extracción manual, hay mujeres que se les da mejor con éste sistema.


* Cuando el bebé es más mayor la leche materna no es necesaria: Ver a un bebé pequeño siendo amamantado es muy común, como madre recibes habitualmente elogios: "Se te está criando muy bien", "la leche materna es lo mejor"... Sin embargo ya no es lo mismo cuando el bebé va creciendo, ya sobre el año empieza a chocar, sin embargo el niño sigue siendo un lactante, no encuentro ningún motivo por el cual de repente la leche de otra especie (vaca, cabra...), va a ser mejor para el niño que la de su madre. Además como hemos visto antes la leche se va adaptando a las necesidades del niño según va creciendo. Sólo añadir literalmente la recomendación de la OMS al respecto: 



"Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de vida los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua, para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos. A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde."







* Cuando das el pecho no puedes quedarte embarazada: Es cierto que puede haber infertilidad natural en el postparto, de hecho el método anticonceptivo MELA (Método de amenorrea de la lactancia) está basado en éste principio. Pero deben darse unas condiciones concretas para que éste sea efectivo, no por el simple hecho de dar el pecho estás protegida frente a un nuevo embarazo. Hay tres criterios básicos:
      - La menstruación de la madre no ha vuelto después del nacimiento del niño.
   - El bebé alimentando exclusivamente por lactancia materna, sin suplementos, a demanda, a intervalos frecuentes de no menos de 6 horas, de día y de noche.
     - El bebé tiene menos de 6 meses.


De todos modos, debe tenerse en cuenta que no estás protegida frente a ETS y que hay además otros métodos anticonceptivos compatibles con la lactancia cuando el MELA no te convence o no es efectivo.
Otro mito relacionado con éste es que si te quedas de nuevo embarazada debes destetar. En ocasiones hay molestias al amamantar por la sensibilidad del pecho durante el embarazo, o el cambio en el sabor de la leche no agrada al niño y por éste u otro motivo se desteta espontáneamente, en definitiva, puede que tú o el niño quieran destetarse, pero ésto no debe de imponerse. La lactancia, no daña al feto, hay que valorar muy detenidamente si en algún caso concreto hay motivos médicos reales que hagan necesario el destete, no como norma general.


* La lactancia es sencilla: Mi experiencia es que la imagen idílica de una mujer dando de mamar a un recién nacido,  perfectamente maquillada y peinada, no se corresponde con la realidad en la mayoría de los casos. Hasta que se consolida la lactancia y nos adaptamos a la llegada del bebé, puede que tengamos ciertas dificultades. Si nuestra expectativa es que la experiencia sea como la de la chica de la foto, aún lo pasaremos peor, ésto no es lo que nos habían contado... 




Precisamente para facilitarnos éste proceso, existen grupos de apoyo a la lactancia, consultas de lactancia y cada vez más ayuda en los hospitales para que los inicios sean más fáciles, dejando por ejemplo a la madre y al niño piel con piel hasta que espontáneamente se enganche al pecho. Esas primeras horas de Emma en las que mi pequeña fue arrastrándose hasta lograr alimentarse fueron muy importantes para las dos, estoy segura. Una vez más, si queremos dar el pecho, estar informadas y tener apoyo cerca nos facilitará bastante ésta etapa y el resto de los problemas a los que nos podamos enfrentar a lo largo de la lactancia. 


La bibliografía que he utilizado para elaborar ésta entrada es:
- Jan Britten, Jane Moody, Karen Hogg (1996) Lactancia Materna: Todo lo que necesitas saber sobre la alimentación más sana y natural del bebé. Ed. Integral
- Diane Wiessinger, Dana West, Teresa Pigman (2010 La Leche League International) El arte femenino de amamantar. Ed. Medici 
- Carlos González (2006) Un regalo para toda la vida. Ed. Planeta Madrid.
Además de mi experiencia con la lactancia y los aprendizajes que he ido adquiriendo en las reuniones de La Liga de la Leche a las que he asistido. En éste sentido dar las gracias a Silvia, monitora de LLL que me ha estado ayudando y apoyando desde mi embarazo.