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lunes, 4 de febrero de 2013

Por una cesárea respetada

Esta imagen ha dado la vuelta al mundo, una bebé da la mano al médico que está realizando la cesárea. Es la que me ha inspiró el tema de este post, una cesárea también debe ser respetada.



Recuerdo perfectamente aquella ecografía sobre la semana 30 en la que nos dijeron que Emma venía en transversal, así que o cambiaba de postura o sería cesárea. Ella siguió hablando, pero yo ya sólo pensaba en el parto.  Habíamos preparado cada detalle, pero ahora nos encontrábamos con que todo podía dar un giro enorme, para el que no estaba preparada. Además, mucha gente no me comprendía, para ellos una cesárea no era para tanto, si ya con las suturas que hacen ni se nota, así te ahorras los dolores del parto, es mucho más cómodo... No entendían que no quería estar dolorida los primeros días de vida de mi hija, que no quería que la llegada al mundo de mi hija se pareciera más a una apendicitis que a un parto, y sentía que no iba a poder vivir la experiencia de parir. Suerte que tenía a mi lado a mi pareja que como estaba construyendo conmigo el nacimiento de nuestra hija me entendía y simplemente me apoyaba.

Con los días fui tomando perspectiva y busqué alternativas, posibilidades para que la niña cambiara de postura. Consulté en la lista de correo del El Parto es Nuestro sobre la versión cefálica externa (VCE), una maniobra por la cual desde fuera se gira al niño para colocarle, y allí entontré apoyo, información y algunos consejos más como la moxibustión, acupuntura, posturas que podía hacer para ayudar a la niña a moverse... Mi ginecóloga no estaba muy a favor de realizar la VCE por considerarlo agresivo y no asegurarnos totalmente que la niña iba a volver a cambiar de postura, pero me tranquilizó mucho diciéndonos que había tiempo suficiente, y efectivamente, un día note un movimiento extraño en la tripa, intenso, y supe que o se había sentado o por fin estaba en posición cefálica. En la siguiente ecografía me confirmaron que ya estaba bien colocada y encajada. Respiré.
Sin embargo muchas mujeres no tienen esa suerte y a pesar de todo tienen que someterse a una cesárea. En muchos casos a los sentimientos negativos que yo experimenté cuando vi que no iba a poder vivir mi parto,  se suma un protocolo que no respeta ni a los padres ni al niño, que dificulta la lactancia y la recuperación durante el puerperio, y que, en muchos casos, daña emocionalmente.
Pero ¿hay alternativa?, ¿Se pueden hacer las cosas de otro modo? ¿Se puede vivir una cesárea como una experiencia positiva? Yo creo firmemente que sí, pero para ello deben de tenerse en cuenta algunas cosas.

* Para empezar, que de verdad sea necesaria, no por prisas, porque tu anterior hijo ha nacido por cesárea, por mala praxis hospitalaria, por exceso de intrevencionismo, planificación de vacaciones del personal, cambios de turno, protocolos obsoletos etc. Las cesáreas salvan vidas, eso es innegable, la asociación El Parto es Nuestro (EPEN) ha elaborado un listado de las situaciones en las que está indicada esta intervención. Hoy en día aún se practican demasiadas innecesáreas.

En los casos en los que la cesárea es la única opción, el personal e incluso los padres deben de tener en cuenta que, además de una operación es la llegada al mundo de una persona, así que el trato no puede ser el mismo que cuándo operan de un riñón, no es comparable. Por ejemplo:

* No programar la cesárea. Sólo cabría programar la cesárea en caso de que haya un motivo médicoque lo justifique. (No conozco exactamente cuáles serían estos motivos, si alguien los sabe me vendría estupenda esa información). Programar una cesárea tiene consecuencias negativas para el bebé y para la madre, el trabajo de parto se desencadenará cuándo el bebé este listo para nacer, y ésto inundará tanto a la madre, como al bebé de un torrente hormonal que es fundamental. Aquí tenéis un fragmento del libro editado por el Ministerio de Sanidad: Maternidad y Salud. Ciencia, Conciencia y Experiencia.
 "En una cesárea programada la transición neurohormonal es absolutamente brusca, de forma muy diferente a como sucede en un parto fisiológico o vaginal. Así en el recién nacido los noveles de catecolaminas y cortisol son relativamente bajos tras una cesárea programada. Se ha comprobado como esta ausencia de catecolaminas se relaciona con una complicación relativamente frecuente y conocida en las cesáreas programadas: el ditrés respiratorio. Además estos bebés de cesárea programada que no han tenido esta descarga de adrenalina a menudo tienen hipoglucemia e hipotermia. (...)
Algunos autores han visto cómo la cesárea programada altera la respuesta maternal. En estudios de neuroimagen funcional se ha comprobado como las madres que dan a luz por cesárea programada tienen una respuesta significativamente menor en el cerebro al llanto del bebé."

* La mujer puede estar acompañada por la persona que ella elija, es importante sentirte bien, protegida, tener a alguien conocido al que hablar, al que apretar la mano si lo necesitas, y que esa persona pueda también vivir el nacimiento de ese bebé y ayudar a la madre a lograr cómodamente estar piel con piel con su hijo.

* Las vías y demás instrumental médico que tenga que tener la madre puesto, si es posible, que los dejen todos en uno de los brazos, de forma que cuando el niño haya nacido la madre pueda sostenerlo de forma cómoda con el brazo que queda "libre", es importante, además de para poder abrazarlo, olerlo, sentirlo, acariciarlo, conocerlo al fin y al cabo...  Para que pueda colocarse a su hijo en el pecho, y empezar  a lactar cuánto antes.

* Que no os separen, el niño puede perfectamente estar con su madre, a pesar de estar siendo intervenida, ni los brazos ni los pechos está comprometidos si la anestesia es epidural, así que no puedo entender qué motiva a separar al bebé de su madre. Ésto ocurre además no sólo durante la intervención, sino que en ocasiones la madre pasa a recuperación donde está horas sin poder ver a su hijo. Si a ésto le sumamos que puedan dar al recién nacido algún biberón pues ya imaginaréis que la instauración de la lactancia se complica sobremanera. 

Recuerdo con mucha intensidad el momento en el que Emma, a los pocos instantes de nacer, fue poco a poco arrastrándose por mi pecho hasta agarrar el pezón y empezar a mamar con una fuerza que parece que un ser tan pequeño no podría tener. ¿Por qué impedir esta vivencia? Y si se diera el caso de que haya algún problema durante la intervención que impida a la madre estar con su hijo, el padre o la persona que la madre elija, debería poder estar con él, haciendo este piel con piel, y no en un nido.  Aquí tenéis más información sobre este tema.


* Si la mujer lo desea, que le permitan ver cómo nace su hijo, incluso en algunos casos es la propia madre la que termina de sacarlo.

Y ésto no es una utopía, en algunos hospitales como el 12 de Octubre, se van acercando a esta forma de actuación ante las cesáreas, queda trabajo por hacer bajo mi punto de vista pero van avanzando. Aquí tenéis su documento informativo sobre la "Cesárea con acompañante".

Aún así se podría dar un paso más, el Doctor Fisk realiza lo que él llama cesáreas naturales, pero eso ya lo dejo para otro post de momento, os adelanto esta imagen que habla por sí sola y el enlace a la entrada del blog de El parto es Nuestro: Cesárea con tacto, donde tratan sobre de este procedimiento.



lunes, 27 de febrero de 2012

Banco de leche materna del Hospital 12 de Octubre

Ésta mañana he estado dándome de alta como donante en el banco de leche materna del Hospital 12 de Octubre, allí re recibe la leche donada por las madres, se procesa para poder dársela a los niños hospitalizados que no pueden recibir leche de su madre. He salido muy contenta, os cuento un poco su funcionamiento y cómo ha ido esta primera visita:

El banco de leche está en el servicio de neonatología, en la planta baja del edificio de maternidad,  puedes ir cualquier día en horario de mañana (de 8:00h a 15:00h) sin necesidad de pedir cita previa para darte de alta o para consultarles cualquier duda que puedas tener. Una vez que he llegado, me han explicado un poco el funcionamiento del banco, he rellenado algunos formularios sobre enfermedades, cómo fue el embarazo, hábitos de vida... Después me han hecho un análisis de sangre para descartar enfermedades como el VIH, hepatitis... y cuándo estén los resultados de éste análisis ya estaré oficialmente dada de alta como donante en el banco.

En el banco de leche tratan de facilitar lo más posible la donación, te dan un kit con las cosas necesarias para extraer, conservar y transportar la leche. En mi caso me han dado:
- Una nevera portátil pequeñita
- Un acumulador de frío para mantener la temperatura adecuada en el transporte.
- 10 biberones de cristal de 150 ml esterilizados. Los hay más grandes, pero yo de momento no me saco tanta cantidad como para necesitarlos.
- Algo de merchandising: una bolsa, un bolígrafo, una chapa y un imán.
- Bolsas para esterilizar el sacaleches en el microondas. Yo tengo en casa esterilizador, pero me han dicho que es más seguro esterilizar con las bolsas que me han facilitado, si lo se no me compro el esterilizador, que ahora es un trasto...
- Gorros y mascarillas para que la extracción sea más limpia y segura.
- Pegatinas que tengo que poner en el biberón con mi número de donante y dónde debo de poner la fecha de extracción.
Además me ha parecido entender que si no tienes sacaleches ellos te facilitan uno, yo tengo uno así que no lo he necesitado.



Una vez que te sacas la leche debes de congelarla inmediatamente después de la extracción, no puedes acumular leche a lo largo del día. Al ser para los prematuros y niños enfermos hay que tener más precauciones que cuando la sacas y la conservas para un niño sano. Una vez que la extraes y la congelas puedes tenerla en casa hasta 15 días. No hay un mínimo de leche para donar, desde luego que cuánto más mejor, sobre todo porque analizarla tiene unos costes. Tampoco hay obligación de donar cada cierto tiempo, lo que puedas llevar estará bien, sin agobios. Recomiendan empezar la donación cuándo la lactancia esté establecida.

Para llevar la leche se puede hacer cualquier día de la semana a cualquier hora. Y no es necesario que vayas tú, cualquiera puede acercarla. Si vas en horario de mañana para no perder tiempo en aparcar puedes llamar para decir que vas a ir, indicar lo que necesitas (más biberones, bolsas para esterilizar...) y ellos cuándo les digas que estás allí salen a la entrada y haces el intercambio al más puro estilo Macauto. Se agradece que te faciliten el proceso la verdad.

En fin, me ha parecido un servicio muy bien montado y necesario. Cómo me decía una enfermera que está con los pequeñitos, a los niños les viene mucho mejor la leche materna que la artificial, y algunos son tan pequeños que no son capaces de mamar y hay que alimentarlos con sonda, entonces las mamás tienen que sacarse la leche para mantener la producción, y ésto no es sencillo. Además de que el estado de estrés en el que deben de estar al tener un bebé ingresado no facilita precisamente que ésta producción sea alta. Así que ésta ayuda es muy importante. Da gusto ver cómo en los hospitales se llevan a cabo proyectos de éste tipo.

Los datos de contacto del banco de leche son:
Teléfono: 913908811
Email: bancodeleche.hdoc@salud.madrid.org

Aquí os dejo algunos enlaces interesantes con más información sobre los bancos de leche materna.
Asociación española de bancos de leche materna. Aquí tenéis información sobre dónde hay otros bancos de leche materna.